
Exhibition
En el nombre de la madre
April 5 to May 18, 2014
Convento de Santo Domingo, Qorikancha, Cusco
Curatorial text available in Spanish.
Y QUE EL MANTO ESTELAR NOS CUBRA CON SU GRACIA
Tendemos un puente a las estrellas, un camino o una cuerda para tensar fuerzas interiores con las energías externas. Miramos al cielo y al vacío y allí compartimos los espacios, el oscuro para servirlo de luz y el claro para incluir nuestros gestos.
Los cultos son una experiencia tan remota que salieron para eternizarse.
Las apariciones de donde vengan son sólo eso, el reflejo de los instantes que queremos detener, para llenarlo todo con magia.
“En nombre de la Madre” es una búsqueda fiel a esos principios, un crees básicamente para crear, un viaje de retorno a nuestros niveles más sensibles de entender la naturaleza, su divinidad y todo aquello que la rodea, prácticas de armonía que al tejer o bordarhablan de manos ejerciendo un poder sagrado dentro del arte, como en epocas anteriores se tiende a la fe para despertar antiguos y buenis conocimientos que ahora pueden convivir juntos en tiempos de necesaria unidad.
Los trabajos de Kylla Mónica Piqueras Bertie son una invitación a un espacio o un cosmos en construcción de donde salen y entran símbolos y estéticas que ahora pueden hermanarse por intermedio de la nueva consciencia, de que vivimos en un mundo para dar más de nosotros. Esa entrega en su obra se vuelve una fiesta visual de ofrendas interiores en donde se alinea una fuerza renovadora acontecida desde un sentido femenino sagrado que incluye la presencia de la virgen madre, la gran creadora universal por excelencia, y en donde la contemplación y la meditación se convierten en un riesgo de mirarse a sí mismo mirando al “otro” o lo “otro” para extender una mano e iniciar un contacto, eso implica definitivamente llevar el arte como experiencia, mas que como obra terminada.
Asistimos, creo a nuevos momentos en el arte peruano, semillas necesarias y elevadas al cielo para protegernos y ser protegidos, arte que desde ya se agradece.
Martin Ugaz
Sidera
