
Exposición
El mito de lo eterno femenino
Del 15 de noviembre al 7 de diciembre
Universidad del Claustro de Sor Juana, Ciudad de México
No se nace mujer, se llega a serlo.
Simone de Beauvoir
Kylla Piqueras, dentro de todo su universo visual, sigue conectada con su ser interior. Es allí donde logra establecer toda una comunicación que se puede ver reflejada en cada una de sus creaciones. Piqueras, es una artista, de intelecto, de sabidurías, de estar ligada a su pasado prehispánico y vinculada con todos los poderes que le brinda la naturaleza.
En esta ocasión, siguiendo su línea de trabajo, comienza un interés por enaltecer y otorgarle la importancia que merece a la figura de la mujer, como también al aspecto femenino de la creación; representación que se viene desarrollado desde las culturas precolombinas y que ella nos lo trae a la actualidad. El mito de lo eterno femenino, título de la exposición, convierte a cada pieza en fragmento del universo cosmogónico de estas culturas, que para Kylla son fuente de vida, de resistencia, de fortaleza. Es entonces que, en el espacio donde serán exhibidas sus obras, el espectador podrá apreciar su conjunto de Portales, las que nos hacen reflexionar sobre nuestra identidad, de cómo somos diferentes, pero a la vez estamos conectados por una misma tradición. Asimismo, cada portal puede ser interpretado como puertas que nos van abriendo los caminos y accesos que permiten ir hacia la esencia de las cosas.
Recuerdo un poema de Víctor Hugo en el que expresa que: la mujer es el más sublime de los ideales / dios hizo para la mujer un altar / la mujer es el lago / la mujer es el ruiseñor que canta / la mujer es el sagrario / la mujer colocada donde comienza el cielo. Versos que están ligados al pensamiento de Kylla y su rol en el universo de las prácticas artísticas actuales pero que según su mirada, no definen, ni determinan la naturaleza femenina, por eso, ella expande esa visión de “la mujer” y “lo femenino” rindiendo homenaje a los elementos de la naturaleza y colocándolos como verdaderos referentes; a la Madre Luna (Mama Quilla), la Madre Tierra (Pachamama), el Cosmos (Pacha), la Madre Mar (Mama Cocha), la Tormenta (Siquta) y las cuatro bendiciones alusivas a sus vírgenes de Guadalupe que en su cosmovisión, son la representación de esa fuerza creativa femenina en el universo: en la luz, la sombra, la abundancia y el vacío.
El mito de lo eterno femenino, habla y reflexiona en torno a los arquetipos construidos por el hombre en la contemporaneidad y, del imaginario ancestral donde femenil era la personificación de las fuerzas telúricas de la naturaleza; la luna que mueve todas las mareas, el terremoto, la tormenta, la abundancia y la propia tierra como fuente vital para la existencia. Kylla es energía, es fuerza, es ímpetu. El espacio seleccionado emana historia, tradición, identidad, pasado y modernidad.
Daniel G. Alfonso
